En una semifinal vibrante y repleta de emotividad, la Selección Argentina ha derrotado 2-1 a Inglaterra tras remontar un resultado adverso en los minutos finales, logrando de esta manera el ansiado boleto al partido decisivo de la Copa del Mundo, donde se va a medir contra España.
Tenés que saber que el cruce comenzó siendo extremadamente cerrado, con dos equipos que lucharon cada metro del campo con la mandíbula apretada y sabiendo todo lo que estaba en juego. La paridad sin goles del primer tiempo se rompió en la segunda parte cuando Anthony Gordon aprovechó un centro rasante para vencer la resistencia de Nahuel Molina y marcar el 1 a 0 a favor del conjunto británico. Lejos de ceder ante el golpe, el equipo de Lionel Scaloni sacó a relucir su mística: se rebeló, se adueñó del campo rival y comenzó a asfixiar a Inglaterra a pura insistencia.
La recompensa a tanto empuje ha llegado en el tramo final del encuentro. A los 83 minutos, Enzo Fernández sacó un potente remate desde fuera del área que dejó sin opciones a Jordan Pickford y estampó el 1 a 1. Tras el grito de gol, el propio Scaloni ingresó al campo para ordenar a sus dirigidos e indicarles que debían ir por la victoria antes de llegar al tiempo suplementario. La insistencia albiceleste dio sus frutos en el minuto 92: tras un disparo al palo de Alexis Mac Allister, Lionel Messi tomó el rebote y envió un preciso centro con su pierna derecha para que Lautaro Martínez conectara de cabeza y desatara la locura argentina en Estados Unidos.
Con esta inolvidable victoria, la Scaloneta va a disputar una nueva final del mundo el próximo domingo, revalidando el espíritu competitivo de un plantel que nunca ha dejado de creer y que va a buscar coronarse una vez más en la cima del fútbol internacional.
Con información de La Gaceta.